¿Cuántos días realmente necesitas entrenar para ver resultados?

Si estás comenzando a entrenar, probablemente te has hecho esta pregunta más de una vez.

"¿Necesito entrenar todos los días?"

"¿Con tres días es suficiente?"

"¿Si solo puedo entrenar dos veces por semana vale la pena intentarlo?"

Durante años nos han hecho creer que para conseguir resultados hay que pasar horas en el gimnasio casi todos los días. Basta con entrar a redes sociales para ver personas entrenando seis o siete veces por semana y pensar que ese es el único camino. Pero la realidad es muy diferente.

La buena noticia es que no necesitas entrenar todos los días para mejorar tu salud, ganar fuerza o comenzar a transformar tu cuerpo. Lo que realmente marcará la diferencia será encontrar una rutina que puedas mantener durante meses, no solo durante dos semanas. En este artículo quiero ayudarte a entender cuántos días realmente necesitas entrenar según tu nivel, tus objetivos y el tiempo que tienes disponible.

Primero, ¿qué significa "ver resultados"?

Antes de hablar de cuántos días entrenar, debemos aclarar algo importante. Cuando alguien dice:

"Quiero ver resultados."

¿A qué se refiere exactamente? Porque los resultados pueden verse de muchas maneras. Para algunas personas significa perder grasa. Para otras significa ganar masa muscular. Algunas solo quieren tener más energía para jugar con sus hijos. Otras buscan dejar de sentirse cansadas al subir unas escaleras. Incluso hay personas cuyo mayor objetivo es crear el hábito de hacer ejercicio, algo que también es un gran resultado.

Por eso no existe una respuesta única para todos.

Entonces... ¿cuántos días debería entrenar?

La respuesta corta es:

Depende.

Pero si hablamos de la mayoría de las personas que están comenzando, entrenar entre 2 y 4 días por semana suele ser más que suficiente para obtener muy buenos resultados. De hecho, las recomendaciones generales para los adultos incluyen realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, además de incluir ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana. Estas recomendaciones provienen de organizaciones de referencia en salud y actividad física como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Eso significa que no necesitas entrenar todos los días para empezar a mejorar. Necesitas ser constante.

Más días no siempre significan mejores resultados

Este es uno de los errores que más veo. Muchas personas comienzan con una motivación enorme. El primer lunes entrenan. El martes también. El miércoles hacen una rutina aún más intensa. El jueves ya están agotados. El viernes no quieren volver a hacer ejercicio. Y el lunes siguiente abandonan por completo. No fallaron porque entrenaron poco. Fallaron porque intentaron hacer demasiado desde el principio. El entrenamiento debe adaptarse a tu vida, no al revés.

La importancia de la recuperación

Cuando entrenamos, el cuerpo recibe un estímulo. Pero las adaptaciones ocurren mientras descansamos. Durante ese tiempo los músculos se recuperan, el cuerpo se adapta al esfuerzo y poco a poco mejora su capacidad para soportar cargas mayores. Por eso descansar no significa retroceder. Significa darle al cuerpo la oportunidad de mejorar. Entrenar todos los días sin permitir una recuperación adecuada puede aumentar el cansancio, disminuir el rendimiento e incluso hacer que pierdas la motivación.

¿Qué pasa si solo puedes entrenar dos días?

Entonces entrena dos. Así de simple. Muchas personas creen que si no pueden hacer una rutina perfecta, entonces no vale la pena empezar. Yo pienso completamente lo contrario. Dos entrenamientos bien hechos cada semana siempre serán mejores que siete entrenamientos perfectos... que solo hiciste en tu mente. Si solo dispones de dos días, puedes realizar rutinas de cuerpo completo (Full Body), donde trabajes los principales grupos musculares en cada sesión.

Es una excelente opción para quienes están comenzando o tienen poco tiempo.

Mi recomendación según los días que tengas disponibles

Tabla con la frecuencia de entrenamiento recomendada según los días disponibles a la semana y el tipo de rutina más adecuado para cada caso.

¿Qué haría yo si estuviera comenzando hoy?

Si hoy tuviera que empezar nuevamente en el mundo del entrenamiento, no intentaría cambiar mi vida de un día para otro. Empezaría poco a poco. Comenzaría entrenando una o dos veces por semana con un solo objetivo: enseñarle a mi cuerpo y a mi mente que esta nueva versión de mí llegó para quedarse. Porque, en mi opinión, el fitness no es solo físico. Es incluso más mental. Muchas veces tu cuerpo puede hacer mucho más de lo que imaginas. Lo que realmente te detiene es esa voz que aparece justo antes de empezar y te dice: "Mejor mañana." O "Hoy estás muy cansado." O "Quédate viendo televisión un rato más."

Nuestro cerebro está diseñado para ahorrar energía y mantenernos en aquello que ya conocemos. Por eso crear un hábito nuevo puede sentirse incómodo al principio, incluso cuando sabemos que nos hará bien. Por eso yo no comenzaría entrenando cinco o seis días por semana. Comenzaría con un día a la semana durante un par de semanas. Después aumentaría a dos. Más adelante a tres. Y seguiría avanzando poco a poco, permitiendo que mi mente y mi cuerpo se adapten al cambio.

Sí, probablemente el proceso sería un poco más lento. Pero también tendría muchas más posibilidades de convertir el ejercicio en un hábito que pudiera mantener durante años. Y esto no es solo una teoría.

Después de mi embarazo fue exactamente lo que hice. Cuando nació mi hija, salir de casa me generaba muchísimo estrés. Así que no me propuse caminar una hora ni hacer entrenamientos intensos. Mi única meta era salir a caminar durante cinco minutos. CINCO MINUTOS. No me iba muy lejos de la puerta del apartamento. Solo quería cumplir con ese pequeño compromiso conmigo misma. Con el paso de los días esos cinco minutos se convirtieron en diez. Después en quince. Más adelante añadí un entrenamiento de fuerza en casa una vez por semana. Y cuando mi cuerpo, mi mente y mi rutina estuvieron listos, regresé al gimnasio.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que esos primeros cinco minutos fueron mucho más importantes que cualquier entrenamiento intenso que hice después.

Porque fueron el inicio de un hábito que todavía hoy forma parte de mi vida.

Conclusión

No existe un número perfecto de días para entrenar. Existe el número de días que tú puedes mantener de forma constante. Si puedes entrenar dos días, haz que esos dos días cuenten. Si puedes entrenar tres, excelente. Y si en algún momento puedes aumentar la frecuencia, hazlo porque disfrutas el proceso, no porque sientas que estás obligado. Recuerda que los resultados no los consigue quien entrena más durante una semana. Los consigue quien sigue entrenando meses después.

Aviso importante

La información compartida en este artículo tiene un propósito educativo e informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni las recomendaciones de un médico u otro profesional de la salud. Antes de comenzar cualquier programa de ejercicio, especialmente si tienes una condición médica, una lesión, estás embarazada o llevas mucho tiempo sin realizar actividad física, consulta con un profesional de la salud para asegurarte de que el entrenamiento sea adecuado para ti.

Recuerda que cada persona tiene necesidades, objetivos y condiciones diferentes. Lo más importante es avanzar a tu propio ritmo y priorizar siempre tu bienestar.

Tu siguiente paso comienza aquí 💚

Si llegaste hasta el final de este artículo, quiero felicitarte. Ya diste el primer paso: aprender. Ahora es momento de actuar.

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No necesitas entrenar todos los días para empezar.

Solo necesitas dar el primer paso.

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